Ante la presencia de Dios y María

El Sr. De La Salle invitó a  adorar los sagrados misterios: la Santísima trinidad “que está totalmente por encima de nuestros razón” (Med.46).  “El honor que tiene para los hombres, que Dios se digne morar siempre con ellos en el Santísimo Sacramento de la Eucaristía” (Med. 47), y la devoción a la Sma. Virgen María: “Admiren la humildad de María en este misterio… virgen y madre” (Med.104)