Hno. Miguel 2

A todo lasallista resuena las palabras del fundador y le fortalecen en su identidad de ministro del evangelio: “¿Quieres que tus alumnos se aficionen a hacer el bien? Practícalo tú mismo. Les convencerás mucho mejor con el ejemplo de un proceder discreto y modesto, que con todas las palabras que pudieras decirles” (Cfr. SJBS Med. 33). Así lo vivió el Santo Hermano Miguel, quien mostró con su vida la forma de seguir a Jesús.