Programa Distrital de Lectura

I. Justificación

La importancia de la lectura es una posición defendida desde todos los frentes de nuestra sociedad. Padres de familia, profesores y autoridades, no ponen en duda lo conveniente que es la lectura, y todos destacan los beneficios que acarrea cuando se transforma en un hábito arraigado. La lectura asume sin remedio posturas, y desde éstas se aborda su promoción; no basta hablar de buenos lectores, sino definir y más bien definirse frente al proceso lector: ¿Qué se entiende por buen lector? Una vez definida la postura desde la que se pretende levantar la bandera a favor de la lectura, se pueden definir líneas de acción y políticas de promoción de la misma.

En la actualidad, las ideas de lo que significa ser buen lector, muchas veces se confunden con las de un lector eficiente. La escuela es considerada el lugar por excelencia para apropiarse de la lectura y la escritura. Es esta institución social, la encargada de “enseñar a los niños a leer”. Tradicionalmente, la escuela ha entendido la lectura como un proceso donde lo prioritario es la decodificación alfabética, entendiendo esta habilidad como un fin en sí misma. La lectura es considerada como un proceso de transferencia de significado que requiere que los lectores los extraigan de forma pasiva y literal del texto. La escuela, principalmente tiene como objetivo el logro de habilidades y estrategias que desarrollen lectores eficientes o competentes. Como Distrito no nos debemos limitar a generar lectores capaces de comprender en su totalidad un texto; es conveniente que aprovechando las competencias que obtiene un lector eficiente, se proponga despertar en los alumnos la necesidad de la lectura recreativa, es decir, distinguir en el placer lector el objetivo último del buen lector. He aquí una plataforma diferente para la promoción de la lectura, el placer por leer, es este el punto de partida que diferencia al lector eficiente del buen lector, o del enamorado de la lectura.

Es en este punto donde entra en juego la biblioteca escolar, como una opción válida de promoción de la lectura gozosa, placentera y recreativa, constituyéndose en un espacio vivo y activo en la formación de buenos lectores, amantes de la lectura, dispuestos a leer por el simple placer que la lectura produce, y de esta forma transformar a la lectura en un hábito arraigado en la cotidianidad de los alumnos. De esta forma es necesario visualizar la biblioteca como un espacio generador de actividades que posibiliten el desarrollo de hábitos lectores.

Según la UNESCO, estos son algunos de los objetivos a cuales debe responder la utilización de la biblioteca escolar:

  • Inculcar y fomentar en los niños el hábito y el placer de la lectura, el aprendizaje y la utilización de las bibliotecas a lo largo de toda su vida
  • Ofrecer oportunidades para realizar experiencias de creación y utilización de información a fin de adquirir conocimientos, comprender, desarrollar la imaginación y entretenerse
  • Prestar apoyo a todos los alumnos para la adquisición y aplicación de capacidades que permitan evaluar y utilizar la información, independientemente de su soporte, formato o medio de difusión, teniendo en cuenta la sensibilidad a las formas de comunicación que existan en la comunidad
  • Facilitar el acceso a los recursos y posibilidades locales, regionales, nacionales y mundiales para que los alumnos tengan contacto con ideas, experiencias y opiniones varias
  • Organizar actividades que estimulen la concientización y la sensibilización en el plano cultural y social
  • Fomentar la lectura y promover los recursos y servicios de la biblioteca escolar dentro y fuera del conjunto de la comunidad escolar.

Si observamos los puntos anteriores, podemos apreciar cómo la biblioteca está llamada a jugar un papel fundamental dentro de los centros educativos. La biblioteca debe sentirse llamada a convertirse en un polo de desarrollo de actividades que promocionen la lectura, que persiga como objetivos básicos:

  1. Crear la necesidad, de alumnos y profesores, del contacto con los libros, favoreciendo situaciones que permitan acercarlos a los libros, permitiéndoles descubrir las riquezas que contiene.
  2. Favorecer un estilo de lectura activa, reflexiva y crítica.
  3. Fomentar la participación activa en la construcción de un espacio de desarrollo lector.

Estos objetivos antes propuestos darán vida a un sin fin de actividades que busquen posicionar a la biblioteca escolar como un espacio vivo, colaborativo y comprometido con la promoción de desarrollo del placer por la lectura.

II. Objetivos

Con lo expuesto anteriormente podemos concluir que el Programa Distrital de Lectura, busca alcanzar los siguientes objetivos:

  • Desarrollar en los alumnos las habilidades y estrategias que le permitan comprender todo tipo de textos favoreciendo su proceso de aprendizaje.
  • Propiciar la producción de textos escritos entre los miembros de la comunidad educativa.
  • Fomentar en la comunidad educativa en general, el habito (gusto) por la lectura, concibiéndola como una actividad placentera.

III. Limitaciones del programa

 a) Espacio

La secciones de Primaria y Secundaria del Distrito

b) Determinación y precisión de actividades

  1. Dar a conocer el programa a la comunidad educativa, mediante una campaña de promoción de la lectura y pláticas con padres de familia, con el objetivo de involucrar a todos los estamentos en la búsqueda del cumplimiento de los objetivos antes señalados.
  2. En las secciones de Primaria y Secundaria se cuenta con un programa que desarrolla habilidades y competencias en torno a la lectura, favoreciendo la comprensión de textos escritos. (“Competencias Lectoras” de Editorial Norma, “Lectura eficaz” de Editorial Bruño o “Soy lector” de Ediciones SM).
  3. Evaluación diagnostica que permite identificar el nivel de habilidades lectoras en los alumnos de Primaria y Secundaria.
  4. Visitas de acompañamiento durante el ciclo escolar para apoyar la implementación del programa.
  5. Buscando el acercamiento de los alumnos a las obras literarias, realizan la lectura de cinco títulos por grado. Cada alumno adquiere un título para leerlo durante el primer bimestre y los títulos se intercambian entre los alumnos al concluir cada bimestre.
  6. Taller literario, durante el tercer bimestre, con el objetivo de motivar a la comunidad educativa en la producción de textos escritos.
  7. Una muestra de desarrollo de habilidades adquiridas: redacción, interpretación, etc., en el quinto bimestre, en la cual los alumnos participan como “cuenta cuentos” para los padres de familia y se presentan aquellos textos que se han producido en el ciclo escolar, esto con el objetivo verificar el avance alcanzado en lo referente a la lectura en voz alta y la producción de textos escritos.
  8. Cuenta cuentos, durante el ciclo escolar con el objetivo de fomentar la participación de los padres de familia en el acercamiento de los alumnos a la lectura.
  9. Proyecto “Leyendo en casa”:
    • Se integra un paquete de revistas (3) y libros (2) con temática diversa en género y edad.
    • Cada semana un alumno lleva a casa el paquete, con el compromiso de que los miembros de la familia realicen la lectura de acuerdo a su interés.
    • Al finalizar la semana redactan una carta para la siguiente familia en donde motivan e invitan a vivir la experiencia en base a lo leído.
    • El objetivo es facilitar textos de diversa índole a las familias para que compartan la experiencia de la lectura en familia y descubran la riqueza de la misma.