Reflexión para los domingos del año.

“No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mt. 4,3-4). El pan de la palabra alimenta el alma, fortalece al espíritu y ánima al ser humano en su afán por construir el Reino de Dios.

Como todo pan, trabajamos para tenerlo en el hogar y lo acercamos a la mesa para compartirlo con los seres queridos. El pan se disfruta en familia y entre amigos, por tanto es éste uno de los sentidos fundamentales de la Eucaristía Dominical: compartir el PAN DE LA PALABRA y el PAN DE LA ECUARISTÍA: nutrirnos en comunidad de la sabia que brinda vida, ánimo, energía y alimento.

El Distrito Lasallista de México Norte pone a tu disposición el PAN DE LA PALABRA de cada uno de los Domingos del Año. Lo compartimos en comunidad y juntos nos alimentamos de este delicioso alimento del espíritu.

Agradecemos al Hno. Juan Bautista de las Heras fsc. y a su equipo el trabajo para que la comunidad del Distrito disponga de este alimento semanal.